
De personas y personajes: Sobre los héroes y la oferta del antihéroe triunfador en nuestro medio
En tiempos de taquilla millonaria para sellos como Marvel y DC, en tiempos de disfraces y poses, no sólo de niños, y ya sin que importe que esté lejos Halloween o el carnaval, cabría suponer, acaso, que todo mundo sabe de qué habla cuando habla de héroes. Pero no es el caso. Como suele ocurrir con los términos que requieren interpretación literaria, pero que suenan demasiado, a lo que cede la mayoría es a puro idealismo. Muy pocos pueden definir con precisión qué es un héroe y mucho más señalar las implicaciones del uso de una u otra indefinición.
Es verdad que en escuelas se habla de héroes patrios, si bien cada vez con menos crédito, acorde a la creciente relativización de toda moral ante una pretendida ética universal, absurdo implantado ante el idealismo identitario de moda. ¿Qué es un héroe? ¿En qué consiste la heroicidad? ¿Y qué es un villano y qué un antihéroe? ¿Es posible hablar de una moral y de una ética como ejes de la heroicidad?




