
Fuera de juego: Sobre el ocaso de los mundiales de fútbol como síntoma de la crisis de los estados en Occidente
Fuera de juego: Sobre el ocaso de los mundiales de fútbol como síntoma de la crisis de los estados en Occidente Por Juan Pablo Torres Muñiz El nuevo Mundial de Fútbol pinta desde ya como el peor organizado de la historia, también, el menos atractivo. Igual, suenan arengas. Pero nadie dice nada serio sobre el fondo. Todo queda en entretenimiento. Nos vemos ante la mutación de deporte nacional a producto transnacional, de celebración comunitaria a entretenimiento individualizado, de expresión de identidad a mercancía tribal. Uno de los síntomas más nítidos —por más masivos, visibles y emocionalmente cargados— de la crisis




