Categoría ENSAYO

De la modernidad al desbarro: Apuntes sobre el arte como antídoto para el idealismo postmodernista

Quienes se enfrentan al arte se enfrentan a una ficción, pero a consciencia de la naturaleza del duelo. La ficción se presenta al lector, al oyente, al público en general, como tal: una representación parcial, producto del intelecto, de la aplicación de una serie de criterios y una interpretación de la realidad que la inspira. Cuando consta una advertencia de que tal o cual obra se basa en hechos reales, incluso cuando vemos que ésta refleja una porción de realidad de forma enormemente realística, debemos notar que, debido al lenguaje de la obra, a la técnica que emplea, resulta más claro aún que una reproducción completa de la realidad es imposible; ante nosotros luce una selección de elementos representados fielmente, lo que constituye de por sí una forma de planteamiento ficticio e implica una abstracción.

De crudas realidades: esclareciendo el asunto de la paz y de la guerra

La guerra es una realidad, una de la que se dice mucho, de la que se habla fácilmente. Repudiable hoy para casi todo mundo, pinta de fenómeno injustificable, salvo cuando se supone legítima defensa; es decir, del lado de las víctimas, contra algún opresor, como reacción a la agresión inicial del otro, como continuación inevitable, nunca por iniciativa propia, en definitiva. Pero ¿es, acaso, tan simple la realidad?

De personas y personajes: Sobre los héroes y la oferta del antihéroe triunfador en nuestro medio

En tiempos de taquilla millonaria para sellos como Marvel y DC, en tiempos de disfraces y poses, no sólo de niños, y ya sin que importe que esté lejos Halloween o el carnaval, cabría suponer, acaso, que todo mundo sabe de qué habla cuando habla de héroes. Pero no es el caso. Como suele ocurrir con los términos que requieren interpretación literaria, pero que suenan demasiado, a lo que cede la mayoría es a puro idealismo. Muy pocos pueden definir con precisión qué es un héroe y mucho más señalar las implicaciones del uso de una u otra indefinición. Es verdad que en escuelas se habla de héroes patrios, si bien cada vez con menos crédito, acorde a la creciente relativización de toda moral ante una pretendida ética universal, absurdo implantado ante el idealismo identitario de moda. ¿Qué es un héroe? ¿En qué consiste la heroicidad? ¿Y qué es un villano y qué un antihéroe? ¿Es posible hablar de una moral y de una ética como ejes de la heroicidad?

Criba: Sobre la crítica en general, y sobre su ausencia en nuestro medio, en particular

La crítica no suele ser bien vista; no lo ha sido nunca, pero hoy menos que nunca. En las escuelas se habla de pensamiento crítico, pero casi no se lo practica: muy pocos profesores son capaces de diferenciar opinión de crítica, y la crítica en sí misma se opone frecuentemente al modelo complaciente de la educación personalizada, tan en boga. Se habla también de crítica positiva o constructiva, de una parte, y de crítica negativa, por otra, nada más en el afán de complacer, por evitar herir sensibilidades, sin ninguna base racional, por flagrante ignorancia del significado de los términos. La amplísima mayoría de gente ha adoptado en conversaciones dizque serias, un conjunto de términos cuyo significado desconoce y asume que, en última instancia, todo mundo se entiende apelando a conceptos más bien vagos, reduciendo, jibarizando complejos racionales a supuestos sentimientos; así, se oye aquí y allá que si la paz y la humanidad, que si lo espiritual y lo indefinido, en general, y que si el amor y el pueblo y la revolución, y un largo etcétera. Nada de crítica.

Desmitificaciones: De los mitos y su vigencia

Últimamente se habla igual de mitos que de ciencia, si no más. Ahí tenemos mitos urbanos, aparte los mitos antiguos… y de estos últimos, se dice que contienen verdades de sabiduría ancestral. Pero ¿qué son los mitos?, ¿y qué tan cierto es que contienen conocimiento aprovechable?, ¿de qué modo, en qué medida y para qué?

Sobre eso que todo mundo dice saber: De la persona, la personalidad y la adolescencia

¿En qué medida es apropiado aseverar que las edades en que se da la adolescencia efectivamente han variado? ¿Cabe afirmar que hoy la adolescencia se extiende hasta entrados los treinta años, como afirman enorme cantidad de sitios web de supuesta difusión científica? Antes, por tanto, ¿de qué se adolece en la adolescencia? ¿Merece más respeto quien madura que quien no lo hace? ¿En qué consiste madurar y de qué forma reviste a quien lo hace de dignidad? ¿Y qué hay en realidad de la juventud? ¿Cuándo empieza y cuándo termina? ¿Cuándo madura uno más allá de lo físico solamente, si es posible, y de qué forma se establece la relación entre esta madurez y la personalidad?

De cara al mundo: Del bachillerato y el pensamiento crítico

De concentrarnos en la publicidad de las redes sociales, de basarnos en la clasificación de ésta en medios de comunicación, en general, habría que admitir una oferta educativa enorme y de variedad sorprendente, mayor que nunca, pero más allá de las posibilidades mismas que la tecnología va abriendo: en lugar de nuevas alternativas en relación directa con plataformas y respecto de la aplicación de nuevos medios, solamente, aparecen cursillos, seminarios, talleres y conferencias, entre otros, respecto de los más variados quehaceres, tanto manuales, en su sentido más elemental, como digitales, en su sentido más moderno; actividades consideradas antes sólo pasatiempos cobran hoy, merced del nivel de experticia que prometen los capacitadores, nivel de profesiones y oficios. Micro jardinería, pintura al agua sobre cartulina, diseño y animación gráfica por medio de aplicaciones, maquillaje con pigmentos extraídos de productos reciclables, y ni qué decir de supuestas vías de exploración espiritual, formas de ahondamiento en el supuesto conocimiento de las propiedades de variedad de piedras, cuarzos, hierbas, aguas, aromas, de manejo de inventos artificiosos como la llamada “marca personal”, así como de orientación y motivación para uno mismo y para los demás, tipo coach, hay de todo… y de tal totalidad, mucho de nada.

De trabas y lenguas (entre tontos útiles): A propósito de lenguas oficiales y otras lenguas en el Perú

No hace mucho, la idea de ir de excursión a una región desconocida de bosque tupido sin equipo adecuado, aparte la vestimenta, sin llevar como mínimo un puñal o una navaja de usos múltiples, cantimplora, repelente, y ni qué decir de una brújula, le hubiera parecido a la amplísima mayoría de gente simplemente una locura. Por supuesto, será preferible la mejor tecnología, en caso se cuente con ella. Una hermosa lanza nativa sí que sirve, pero no como muchos otros instrumentos producidos después. Hoy en redes, sin embargo, es muy probable que nos topemos con un importante número de personas que sostengan que, para conquistar la jungla, basta creer que se puede, o sea, nada más creer en uno mismo, y salir dotado de flores de Bach, o inciensos, o inclusive sin eso, pero con los chacras debidamente alineados.

Nunca es suficiente: Notas sobre el amor propio y la llamada autoestima

El asunto que nos ocupa surge de una cuestión planteada en su forma más trivial, como parte, además, de un conjunto amplio: preguntas que circulan entre adolescentes –más allá de la edad, por cierto, y por esto mismo, el interés que suscitan–: ¿Quién, alguna vez, no se ha sentido insuficiente ante alguien más? De esta, se desprenden otras preguntas en serie; procuraremos darles respuesta, con lo que confiamos esclarecer en parte el complejo.

Sonajero en Palacio: Notas sobre el primer discurso de Pedro Castillo como presidente del Perú

Ahora, lo más común es hacerse el vidente por medio de una ceguera atroz: la negación de toda razonabilidad en defensa de un supuesto espíritu democrático que, lamentablemente, equipara democracia a papanatería. No obstante, la obviedad de la línea del primer mensaje oficial de Pedro Castillo como presidente, consideramos oportuno resaltar precisamente cuál es.