EN LA SALA DE EXPOSICIÓN - 29

Entonces asentía a lo que decían que era interesante de veras sabía bastante bien a qué se referían al menos la mayor parte de las veces y no sólo por el material compartido cine música o noticias era también por las conversaciones con mi primo los amigos de mis padres la tele y las revistas de modo que además de poder preguntar abiertamente para enterarme y seguirles el paso alcanzaba de vez en cuando a hacer un comentario e incluso apuntar algún dato ciertamente novedoso para ellos — o un error como sea lo suficiente para impulsar más allá la conversación brindar un nuevo punto de partida o inflexión — desde luego me dedicaba principalmente a escuchar atento no pocas veces con mis revistas allí mismo a un lado para señalar la página en la que se decía eso sí y confirmar cuanto decían y la especial disposición de los chicos a lucirse unos delante de otros enseñándome cuanto supieran se prestaba además a que enfrentaran una que otra vez puntos de vista hasta que asomaba mi hermana y nos decía ha llegado la hora de la cena lo que resultaba siempre en una interrupción imprevista un recordatorio pausa cuota de mesura — algo así e íbamos todos y nos acomodábamos en torno a la mesa de la sala comedor muy juntos hombro con hombro apenas café té y pan con algo que ponerle dentro con frecuencia jamón o mermelada cosas que traían los mismos chicos y entonces la plática cambiaba de tono se aligeraba para pasado el rato y consumida la comida cuando era hora ya de que nos fuéramos mi hermana y yo a dormir ascender de nuevo pero a bajo volumen cuidado al campo de las confidencias que más adelante en unos pocos años también habría de escuchar —

Luego soñaba que las conversaciones seguían continuaban se ramificaban y de algún modo tendían a nuevas ramificaciones en nuevos encuentros nuevamente con cada voz particular por su lado ante con entre a través de otras personas — acaso el riesgo de extravío era justo me decía (aunque no en estos mismos términos) todo tiene un precio y podía ser cabía la posibilidad más precisamente: era probable ¡cuánto! ah la esperanza de que lo dicho en principio fructificara más allá de una sola memoria que entre más de una se reforzaran luego varias — siempre que el recuerdo no se centrara en el dato en la información solamente sino en la ocasión misma en que tuvo origen la comunicación — algo así